Archivo para diego silveti

Llámenlo como quieran

Posted in SAN ISIDRO 2011 with tags , , , on mayo 30, 2011 by el mundo del toro

La novillada de El Ventorrillo era bonita para aburrir. Preciosa de presentación y con hechuras de embestir por abajo. Novillada para pensar en el triunfo. Pero al final aburrió hasta la saciedad.

El mexicano Diego Silveti estrelló sus aspiraciones, ilusiones o como lo quieran llamar con un lote imposible por manso, descastdo y complicado incluso. Lo intentó todo una y otra vez Silveti. Disposición no faltó y hasta arriesgó en exceso en las bernardinas para terminar la faena al cuarto. Flojo con la espada seguro que la próxima visita a Las Ventas aportará más de su concepto puro del toreo. De ese mexicano, suave, lento -llámenlo como quieran- pero sepan que es el bueno.

Pero como México queda al otro lado del charco es más complicado organizar excursión a Madrid. Victor Barrio tiene un séquito de fans, fanáticos -llámenlos como quieran- que le siguen de aquí para allá y hacen frente a viento y marea. En esta plaza, en esta tarde y en ese segundo toro del festejo -al que Barrio recibió a porta gayola con una larga cambiada y al que consiguió robarle una tanda por derechas- se toparon los peñistas con Julio Martínez. Una vez que se le ensalza por una decisión y ya lleva varias cagadas que te hacen olvidar en qué acertó. Por ejemplo lo de dar un aviso cuando el toro está ya flexionando piernas para echarse ¡qué ojo! Don Julio, Sr. Martínez -llamenlo como quieran- se negó a darle la oreja. Con el quinto no pudo hacer nada y ni la junta de vecinos, amigos, aficionados -llamenlo como quieran- pudieron hacer nada al respecto.

Cerraba la novillada, corrida de casi toros, festejo obligado por pliego -llámenlo como quieran- Rafael Cerro de blanco y plata. Detalles y remates muy bonitos a las tandas. Invitan a seguir a este novillero que dejó buen sabor de boca en el tercero de la tarde, primero de su lote -llámenlo como quieran-. El novillo colaboró y mejoró la nota de la primera parte de la novillada. Pero el sexto sí que fue de lío. Metía la cara, embestía, humillaba -llámenlo como quieran-. Era un novillo de poner patas arriba Madrid y pegarte el veranos de feria en feria, de pueblo en pueblo -idem- e ir rodando. Pero faltó algo. De detalles no vive el toreo.

Al final con dos novillos buenos, y cuatro descastados, novilleros con voluntad y ganas de agradar, peñistas alocados como carpeteras de colegio, un presidente que pulula por Las Ventas -llamenlo como quieran. Pero tengan claro que fue un coñazo absoluto-.

Novillos de El Ventorrillo. Bonitos de hechuras. Mejor el 6º con un buen pitón izquierdo. Manejable el 3º. Peores el resto.

Diego Silveti (azul marino y oro): palmas y silencio tras dos avisos

Víctor Barrio (azul marino y oro): ovación  con saludos y silencio tras un aviso

Rafael Cerro (blanco y plata): ovación con saludos tras aviso y palmas tras aviso

1ª de la Feria de Begoña. Gijón 2010

Posted in GIJÓN 2010 with tags , , , on agosto 9, 2010 by el mundo del toro

Diferentes velocidades en El Bibio

El viento siempre ha sido muy molesto para los toreros en el ruedo. De un tiempo a esta parte soplan vientos antilibertarios que dejan al aire las vergüenzas de la fiesta. La respuesta debe ser llenar plazas y no gritar olé como si fuera una obligación.
Eolo puede soplar en varias direcciones y con diferentes magnitudes, como los novilleros o como las motos, a diferentes velocidades.
Juan del Álamo, nombre mucho más torero, se le ve que está rodado y muy placeado. No es el joven acelerado que pisó «El Bibio» la temporada pasada, aunque arrolle en cada tarde. Ha conseguido la virtud de templar a los toros y sentirse muy a gusto. El segundo de la tarde, Camorristo, se metía por el pitón derecho y apretaba en sus embestidas. Del Álamo lo cuidó con la muleta porque sabía de ese fondo que la nobleza dejaba entrever. Muy listo eligiendo los torrenos y  sin quitarle la multa de la cara al buen ejemplar de José Cruz. El animal quería las cosas muy lentas y muy suaves, sin brusquedad; y como noble que era lo agradeció permitiendo al de Salamanca sacarle dos buenas tandas por el pitón derecho. El chaval tiene recursos y está muy hecho, preparado para dar el salto. Le cortó una oreja porque los vientos que soplan en Gijón obligan a que la espada entre entera. Con lo bonitas que son las medias estocadas arriba. Al quinto, manso y que buscó tablas, se lo sacó al centro. Hace un año escribí que lo que le faltaba era tiempo y novilladas, que las ganas le iban a llevar por buen camino. Ahora se coloca bien delante del novillo y como los entiende, lo hace todo a su favor, así obligó a que el quinto tragara lo inpensable hasta cortarle la oreja.
Del Álamao tiene la jueventud y el aroma más rebelde de torería que le empuja a ser torero.
Diego Silveti plasma en el ruedo su concepto elegante y fino. Su estilo mejicano hace brotar esperanzas para la internacionalidad de la fiesta. Seguir la estela de aquellos toreros que cautivaron España con sus andares lentos y reposados y esa gracia mejicana en los pequeños y artísticos detalles.
Silveti busca un toreo más tranquilo, es una moto segura, sin muchas revoluciones, sólo las que provocará en el público de mayor sensibilidad. Tiene el aval que aporta una dinastía y el frescor de las nuevas generaciones que dotan al toreo de frescura.
Liga y templa los muletazos con el ritmo que su sangre le impone. Enseñándose y con verdad. Cortó una oreja del tercero y pudo llevarse otra del sexto, de peor condición, pero que resolvió con mucha elegancia las feas maneras de embestir que tenía el que cerró plaza. Se está haciendo a base de clase.
Abría cartel Francisco Pajares. El que más tiempo lleva con caballos pero quizás el que menos ha toreado. Nervioso e inseguro con su primero, toro noble y con opciones le alargó la faena innecesariamente. Fuera de sitio veía como el toro le desarmaba una y otra vez. En el cuarto quedó descubierto, otra vez, y lo volteó. Por rabia torera, creo, muleteó con más brío al novillo.
Como la cosa iba de vientos y velocidades ya es hora que dejen de vender la moto a los chavales y que podamos defender con orgullo una fiesta ventilada de promesas que no llevan a ninguna parte.

Novillos de José Cruz,grandes. destacando el segundo, ovacionado en el arrastre.

Francisco Pajares, silencio tras aviso en ambos.

Juan del Álamo, oreja y oreja tras aviso.

Diego Silveti, oreja y silencio.