GRAN TORO DE PALHA


Que dios te libre de que te embista un toro. Eso le tenía que haber dicho a Francisco Javier Corpas su amigo Ortega Cano. El tercer toro de Palha derrochó bravura y clase, y por ambos pitones. Una faena a base de trapazos y enganchones no mermaron la buena condición del tercero de la tarde. Una pena que Corpas no pudiera entenderse, a su favor hay que reconocer que habiendo toreado una corrida de toros el año pasado es difícil someter un toro bravo, pero de ahí a la impotencia de ni ponerse delante, hay un abismo. Por el que ha caído Corpas con su actución ante el gran toro portugués. El que cerró plaza, de imponente trapío y remiendo de El Torreón tuvo posibilidades y resultó un toro muy encastado. También se vio desbordado el de Sevilla.

Quien parecía tener la temporada hecha era Jesús Millán. Si bien es cierto que lidió por abajo a sus dos toros con el capote en el primer tercio, no es mentira que padeció la fiebre de los años. El cansancio de la indiferencia de que te embista un toro. O te sale todo rodao o no tienes ganas ni cuerpo para hacer que el toro y tu embistais al unísono. El resultado no es otro que el aburrimiento y el cabreo del respetable. Antes de comenzar el paseillo declaraba “haber qué se puede hacer”. Ese es el problema. En Madrid no puedes dejar nada sin hacer, sin intentar, si no, no vuelvas, o de lo contrario no te dejarán volver.

Antes de llegar a la oreja cortada, mención especial se ganaron con los rehiletes Carlos Casanova y Jesús Arruga que se ganaron una gran ovación por parte del público. La más unánime del festejo.

Al final Fernando Robleño se desquitó de la faena al segundo de la tarde. Un toro de Palha que no se empleaba mucho en los muletazos y que no embestía por abajo, eso sí, tenía emoción. Y en Madrid es capital que el toro tenga emoción. De lo contrario ya puedes pegarte tú solo el arrimón que va a dar igual. Le salvó la tarde el remiendo. No hay quinto malo, de la ganadería de César Rincón. Muy serio y con gran trapío también, de los que matan los gladiadores que suelen cerrar San Isidro, vamos. El toro tenía premio. Quiso apostar Robleño y luchar por recordar a aquel chaval que se metió en el bolsillo a una afición con un toro de Victorino. No siguieron caminos paralelos pero el bajo momento parece que los une ahora. O unía. La oreja de Robleño ha puesto remedio hoy al ostracismo que vive con una faena en la que ha puesto mucho y que de no haber estado retrasando la muleta cada poco pudiera haber adquirido la faena otros aires. Aires de Puerta Grande con el bueno de El Torreón. Aires que se esfuman cada día que pasa y que parece que el Santo se va a quedar sin oler.

Cuatro toros de Palha, mal presentados, terciados, sin remate y alguno impropio para Madrid, por debajo del límite. Gran toro y fuertemente ovacionado el 3º. Dos remiendos de El Torreón (5º y 6º), de imponente trapío. Muy serios y con muchas posibilidades, ambos ovacionados en el arrastre.

Jesús Millán, silencio y pitos.

Fernando Robleño, pitos y oreja.

Francisco Javier Corpas, bronca y silencio tras aviso.

Foto: las-ventas.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: